Luis García Abad, el hasta ahora representante del piloto de Fórmula 1 Fernando Alonso y del mejor portero español, Iker Casillas, ha perdido a uno de sus clientes más poderos, el capitán del Real Madrid y de la roja ha decidido buscar otro representante después de estar trabajando dos años junto a Luis García.
Iker Casillas llevaba desde marzo del año 2008 junto a su ya ex representante, la unión entre ambos surgió tras un partido de fútbol benéfico organizado por Fernando Alonso e Iker Casillas. Luis García Abad llegó en el mejor momento a la vida del portero madrileño, ya que tan solo unos días antes, en concreto, el quince de febrero de 2008, había firmado el contrato de renovación con el Real Madrid, uniéndose a este hasta el treinta de junio del año 2017, es decir, prácticamente hasta el final de su vida deportiva, ya que en ese año Casillas tendrá treinta y seis años de edad.
Con el fichaje de su nuevo representante, Iker Casillas rompió su relación con el que hasta ese momento había sido su representante, Ginés Carvajal, quien se llevó la cuota correspondiente a los últimos contratos firmados por el jugador. Iker Casillas cambió de representante para intentar conseguir una mayor proyección internacional y que su nombre se conociese más allá de España, y con su nuevo representante se iban a cumplir sus expectativas internacionales.
Pero las expectativas se han quedado en eso, en expectativas, pues los ingresos por publicidad internacional que esperaba Casillas nunca han llegado, debido a que Luis siempre está viajando con Fernando Alonso, ya que el piloto, por su trabajo, tiene que viajar mucho y requiere de la presencia de su representante allí donde va, lo que ha dejado descuidada casi totalmente la imagen de Iker Casillas, quien se ha cansado de ser un segundo plato, y se va a buscar un nuevo representante, seguro que pretendientes no le van a faltar.
De hecho, los últimos acuerdos publicitarios que ha firmado Iker Casillas han sido conseguidos por el propio Casillas, asesorado por familiares y amigos. Por poner un ejemplo, el último anuncio de la máquina de afeitar de la marca Philips ha sido protagonizado por el guardameta porque él mismo contactó con la empresa y se encargo de gestionar el acuerdo publicitario, trabajo que debería haber llevado a cabo Luis García Abad.